Poema de William Butler Yeats, escrito en 1917. El título hace referencia a una frase de La Vita Nuova de Dante Alighieri, y es mencionada por una aparición onírica que sostiene a Beatrice en sus manos. Estas palabras del latín podrían traducirse como “Soy tu dueño”.

El poema presenta un diálogo entre dos personajes, Hic e Ille, palabras en latín para “éste” y “aquél”, respectivamente.

 

HIC

En la arena gris junto al arroyo

Bajo tu vieja torre hostigada por el viento, donde todavía

Una lámpara ilumina el libro abierto

Que Michael Robartes dejó, caminas en la luna

Y, si bien has perdido lo mejor de la vida, aún trazas,

Cautivo por la invencible ilusión,

Formas mágicas.

 

ILLE

Con la ayuda de una imagen

Convoco a mi opuesto, llamando todo

Lo que he tocado al menos o al menos contemplé.

 

HIC

Y me encontraría conmigo, no con una imagen.

 

ILLE

Ésa es nuestra esperanza moderna y con su luz

Hemos alumbrado sobre la mansa mente sensible

Y perdido la antigua indolencia de la mano;

Aunque hayamos elegido cincel, pluma o brocha

No somos sino críticos, o apenas creadores rotos

Tímidos, enredados, vacíos y azorados

Añorando la aprobación de nuestros amigos.

 

HIC

Y sin embargo

El genio magnánimo de la cristiandad,

Dante Alighieri, se encontró tan profundamente a sí

Que forjó ése, su rostro hundido

Más puro que ningún otro,

Salvo el de Cristo.

 

ILLE

¿Se encontró a sí mismo?

¿O fue el hambre el que hizo ese vacío,

Hambre por la manzana en la rama

Más alejada? ¿Y es aquella imagen espectral,

El hombre que Lapo y Guido conocían?

Intuyo que creó desde su opuesto

Una imagen que podría ser un rostro de piedra,

Escudriñando el techo de crines de un beduino

Desde un acantilado con puertas y ventanas, o revolcado

Entre la tosca hierba y el estiércol del camello.

Clavó su cincel en la roca más dura.

Siendo humillado por Guido por su vida impura

Burlado y burlando, expulsado

A trepar aquella escalera y probar el pan amargo,

Encontró la justicia incorruptible, encontró

La mujer más gloriosa jamás amada por un hombre.

 

HIC

Y, de seguro, hay hombres que obran su arte

Alejados de la guerra y la tragedia, amantes de la vida,

Hombres impulsivos que persiguen la felicidad

Y cantan cuando la han encontrado.

 

ILLE

No, no cantan,

Aquellos que aman el mundo, lo sirven en la acción,

Crecen ricos, populares, llenos de influencias,

Y si pintaran o escribieran aún lo harían un acto:

El forcejeo de la mosca en la mermelada.

El intelectual engañaría a sus vecinos,

El sentimental, a sí mismo, mientras el arte

No es más que una visión de la realidad.

¿Qué porción del mundo puede tener el artista,

Recién despierto del sueño vulgar,

Que no sea la disipación y la desesperanza?

 

HIC

Y sin embargo

Nadie niega el amor de Keats por el mundo;

Recuerda su alegría intencionada.

 

ILLE

Su arte es afortunado pero ¿quién conoce su mente?

Veo un colegial cuando pienso en él

Con el rostro contra la ventana de una tienda de dulces,

Seguramente se desplomó en su tumba,

Sus sentidos y su corazón insatisfechos,

Y creó  −siendo pobre, enfermo e ignorante,

Desplazado de todo el lujo del mundo,

El hijo burdo de un mozo de cuadra−

Una canción exuberante.

 

HIC

¿Por qué dejarías la lámpara

Alumbrando la soledad al lado del libro abierto,

Y perseguirías esos personajes por la arena?

Un estilo se halla por el esfuerzo inmóvil

Y la imitación de los grandes maestros.

 

ILLE

Porque persigo una imagen, no un libro.

Aquellos hombres, los más sabios en la escritura

Poseen nada más que sus corazones ciegos, pasmados.

Convoco al hombre misterioso que todavía

Caminará las arenas húmedas del acantilado,

Parecido a mí, siendo mi doble,

Probará de todas las cosas imaginables,

La más improbable, ser mi anti-ego,

Y a la vera de estos personajes revelará

Todo lo que persigo; y lo susurrará como si

Temiera que los pájaros, que elevan

Sus gritos efímeros antes del alba,

Lo llevaran hasta los blasfemos.

 


Yanina Audisio  (Córdoba, Argentina, 1983) Es Licenciada en Psicología y Magíster en Salud Pública. Escribe poesía y narrativa. Realiza traducciones de poesía inglesa y se ha desempeñado como correctora de textos literarios. Coordina el grupo literario Las Puntas del Clavo (http://puntasdelclavo.blogspot.com.ar/) y co-conduce el programa radial literario Minas terrestres (http://www.arinfo.com.ar/). Es autora de Las Puntas del Clavo (Dunken, 2011), La noche en los perros (Expreso Nova Ediciones, 2013) La boca y su testigo, en proceso de edición y ganador del Primer premio en la categoría poesía del séptimo Concurso de Cuento y Poesía “Adolfo Bioy Casares”, Municipalidad de Las Flores, Provincia de Buenos Aires.

Anuncios